El Palo Santo o Bursera Graveolens, es una especie de la familia de las Burseraceae, que crece en bosques secos en gran parte de América tropical de la costa pacífica de Sudamérica.

La madera resinosa es utilizada por los chamanes de varias tribus sudamericanas, como los Aymara, Quechua, Jíbaros, entre otros. Las culturas Manteña, Machalilla, Valdivia, e inca utilizaban su humo y su aceite con fines terapéuticos. El aceite esencial, de color amarillo claro, posee un perfume de cítricos, es apreciado por sus propiedades.

Usado siempre en ceremonias rituales por distintas culturas, por ofrecer un fuego con llama luminosa, reluciente. De aroma intenso a dulce de hierbas, alimonado, con una pizca de cedro, eucalipto y menta.

Los Chamanes Incas recurrían a sus humos para traer buena ventura, alejar energías negativas, como protección de su entorno de trabajos, armonizándolo todo.

PROPIEDADES DEL PALO SANTO

La madera resinosa del palo santo es utilizada con diversos propósitos. Uno de los más conocidos, es la obtención de aceite esencial por medio de la destilación. Este aceite esencial posee un agradable aroma cítrico, es de color dorado y su aplicación está destinada a combatir cuadros de estrés, depresiones, neuralgias y problemas de hongos de piel.

Otros usos, con fines medicinales, que se le da al aceite esencial de palo santo es para combatir alergias, cuadros asmáticos. Para ello se diluyen algunas gotas de aceite en agua y luego con un difusor de vapores se aromatiza el ambiente. Este método puede aplicarse en prácticas de meditación y relajación.

Aplicar unas gotas de aceite esencial ayuda a mejorar la circulación de la sangre, calma los estados de estrés y de pánico. Frente a dolores de reuma o artritis, colocar unas gotas con un masaje suave en la zona dolorida.