El incienso es una preparación de resinas aromáticas vegetales, a las que a menudo se añaden aceites esenciales para que al arder desprenda un humo fragante que se utiliza con fines terapéuticos , religioso, relajantes, ideales para prepararse para la práctica de yoga o meditación.
En el pasado, las sociedades china y japonesa usaron el incienso como parte integral de la adoración de deidades . De igual forma las civilizaciones en Mesoamérica como la maya y azteca etc. En este caso el humo que se desprende al quemarse era usado por ellos como una ofrenda a sus deidades y como terapia para diferentes males físicos y espirituales, aún en la actualidad dichos usos son comunes dentro de la tradición indígena.
Además, tiene un uso importante en el budismo y en la Iglesia Católica (para la Adoración eucarística, procesiones, etc.).

El incienso en barra es la forma más común y preferida usada en las culturas china y japonesa, por lo que la mayoría del incienso producido en estos países se fabrica con esta forma. En occidente, debido a los lazos del cristianismo con el judaísmo, el incienso se suele quemar en forma de polvo o en piedras y granos.